Masaje metamórfico

Origen

La Metamorfosis es una técnica de terapia integral basada en la reflexología, desarrollada por Robert Saint John. Se trata de un masaje suave en los pies, en las manos y en la cabeza. Violette Prod'hom enriquece este método mediante el desarrollo del "masaje" de los planos sutiles .

 

A través de este masaje se logra la liberación de energía o memorias que se quedaron atrapadas en nuestras células a lo largo del tiempo, esto a través de la armonización de las vibraciones en sus tres niveles: físico, emocional y espiritual.

 

El "ser único" que somos es el resultado de nuestra historia de vida que ya tiene cabida desde nuestra concepción. La herencia familiar, biológica  y universal, las influencias cósmicas, la vida intrauterina y el nacimiento darán forma a nuestro carácter y  a nuestro comportamiento. Todo esto se graba en nuestra memoria celular y generará un código de conducta para vivir, a veces hasta para sobrevivir en nuestro viaje por la vida .

La técnica

La técnica metamórfica consiste en un ligero masaje en los pies, en las manos y en la cabeza. 

 

El masaje conecta al individuo a su período prenatal para que este recupere su fuerza esencial vital que se anima durante la gestación. De hecho, es en este momento en el que las estructuras físicas , mentales y emocionales emergen.

 

Actualizando y relajando el esquema temporal de nueve meses de vida intrauterina a través del plano físico y de los planos sutiles, la metamorfosis libera un nuevo potencial energético, libera las memorias estancadas y permite experimentar e integrar este nuevo estado de bienestar en y a todos los niveles.

 

Los pies representan nuetra capacidad de movimiento: "Hacia adelante en la vida".

Las manos representan la capacidad de acción, dar y recibir: "Dar y tomar la vida con las dos manos".

La cabeza representa el pensamiento , la reflexión y la espiritualidad: "gobernar su propia vida".

La sesión

La sesión se lleva a cabo con un total desapego del terapeuta que trabaja como "catalizador" . Se ofrecerá a la persona un espacio interior libre sin ningún objetivo concreto . A veces el terapeuta acompaña y explica este proceso de transformación y liberación.

El número de sesiones y su ritmo, pueden variar de una persona a otra. Una serie de 7 sesiones cada diez días será propuesta en principio, cuando una persona desea un trabajo en profundidad, pero otras opciones pueden ser optadas igualmente.